Conciencia Ambiental

Incendios forestales:
Orígenes y Repercusiones

Lamentablemente, desde hace más de una semana los departamentos de Tumbes, Piura, Lambayeque, Cajamarca y Ancash han atravesado una de las peores emergencias ambientales de las últimas décadas: la quema de miles de hectáreas de bosques y pajonales (páramos) nativos. Estos incendios se han originado debido a las malas prácticas agrícolas de algunos campesinos, que por hacer sus chacras más fértiles, o por hacer nuevos campos de cultivo, o por su creencia de que el humo atrae las lluvias, hacen quemas que se descontrolan. Estas quemas irresponsables, más la intensa sequía que hay en el norte del Perú, facilita que el fuego se expanda, arrasando con todo lo que está a su paso: bosques, pajonales (páramos), animales silvestres y domésticos, y hasta casas y pobladores.​

Estos incendios forestales han afectado cinco Áreas Naturales Protegidas, varias Áreas de Conservación Ambientales y Privadas, y bosques cercanos a centros poblados, afectando desde microinvertebrados e insectos hasta aves y mamíferos. Las pérdidas en términos de biodiversidad son altísimas y para que retorne el equilibrio en estos ecosistemas van a pasar varios años de ardua labor.

Vistas satelitales de los incendios en el norte del Perú

Lo que más nos afecta directamente son los incendios en las cabeceras de cuenca, es decir, de donde nace el agua que tenemos en nuestras casas. Simplemente, si se queman los páramos y bosques todos nos quedamos sin este recurso vital, ¿se imaginan no tener agua? Además, los bosques evitan los huaycos que varias ciudades han sufrido, nos brindan aire limpio, oportunidades de hacer turismo y disfrutar de nuestra riquísima gastronomía. ¡Todo proviene de los bosques, sin ellos no tenemos nada!

Gracias principalmente a los esfuerzos de los pobladores que habitan en las zonas afectadas, ya se apagaron los incendios. Infelizmente, el gobierno peruano ignoró por varios días esta emergencia ambiental y recién cuando ya se volvió algo incontrolable empezaron sus “coordinaciones”. Han ayudado, sí, pero no lo suficiente; si no fuera por la rápida respuesta de la sociedad civil, muchísimas hectáreas más se hubiesen quemado. Es necesario tomar conciencia de la emergencia en la que se encuentra nuestro país y es momento de exigir a las autoridades acciones de concientización principalmente para los campesinos.

Ganado que no pudo escapar de los incendios
Hábitat del oso de anteojos totalmente afectado por el fuego

Se necesitan hacer capacitaciones in situ para que el mensaje llegue claro, directo y donde realmente se necesita, no por las redes sociales solamente. Adicionalmente, es urgente contar con helicópteros y/o avionetas que puedan cargar agua y verterla sobre los bosques, no es posible que sólo exista UNO en todo el país. Éstos deben llegar a más de 3000 msnm, sino los incendios en las cabeceras de cuenca no podrán recibir ayuda real. En general, se necesitan planes de prevención y educación a los guardaparques frente a incendios forestales, que solo se incrementarán con el cambio climático.

Para los que viven en la ciudad y les preocupa poco lo que sucede en regiones lejanas de su “zona de confort”: cuiden el agua  y no den por sentado que no se les agotará (ya  Piura está en emergencia por la sequía), utilicen energías renovables, no consuman productos con aceite de palma (la gran causante de la deforestación de bosques tropicales), investiguen acerca de la generación de residuos y de cómo minimizarlos,  y por favor difundan este mensaje. ​

Martes, 29 de noviembre del 2016